11/14/2025

El mecanismo de Anticitera, hallado en un naufragio griego, era un “computador” de hace más de 2000 años que predecía eclipses.

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El mecanismo de Anticitera, hallado en un naufragio griego, era un “computador” de hace más de 2000 años que predecía eclipses.

UN TESORO OCULTO EN EL MAR
En 1901, un grupo de buzos que exploraban un antiguo naufragio cerca de la isla griega de Anticitera desenterró un objeto enigmático: una masa corroída de ruedas y fragmentos de bronce. Lo que parecía un simple resto marino terminó siendo el mecanismo de Anticitera, fechado entre los años 205 y 70 a.C. Según las últimas investigaciones, el naufragio habría ocurrido hacia el año 60 a.C., lo que sitúa la creación del aparato en el siglo II a.C., posiblemente en la época de Arquímedes o poco después. Aunque inicialmente pasó desapercibido entre estatuas y joyas, pronto se reveló como un hallazgo sin igual.

EL INCREÍBLE "COMPUTADOR" DE BRONCE
A primera vista, el artefacto era poco más que un revoltijo de engranajes, pero radiografías y estudios avanzados cambiaron todo: el mecanismo de Anticitera resultó ser una calculadora analógica asombrosa. Con al menos 30 engranajes identificados (aunque se sospecha que originalmente tuvo más de 60), este ingenio era capaz de reproducir los ciclos astronómicos del Sol, la Luna y, posiblemente, algunos planetas. Con sus precisos engranajes y escalas inscritas, permitía anticipar eclipses solares y lunares, modelar las fases lunares e incluso mostrar la fecha de certámenes deportivos como los Juegos Olímpicos.

UNA JOYA DE INGENIERÍA HELENÍSTICA
La sofisticación del mecanismo de Anticitera deja atónitos tanto a científicos como a ingenieros modernos. El dispositivo funcionaba mediante una manivela que, al ser girada, activaba una intrincada red de engranajes de bronce ensamblados con precisos cálculos matemáticos. Así, era posible mostrar ciclos como el metónico —de 19 años, crucial para seguir el calendario lunar— o el saros, indispensable para prever eclipses. Esta maquinaria revela el nivel extraordinario que alcanzó la mecánica y la astronomía en la Antigua Grecia, en un artefacto que sigue siendo, de algún modo, un adelantado a su tiempo.

PREGUNTAS SIN RESPUESTA
A pesar de la tecnología moderna, como la tomografía de alta resolución, aún persisten numerosas incógnitas sobre el mecanismo de Anticitera. Se desconoce quién lo diseñó exactamente, si bien algunos sugieren vínculos con escuelas científicas de Rodas o Alejandría. Tampoco está claro si era un objeto único o parte de una tradición más amplia de artefactos similares, ya que hasta ahora no se han hallado otros ejemplares comparables. Lo cierto es que muchas piezas permanecen perdidas y su reconstrucción plantea un apasionante rompecabezas para la ciencia.

EL IMPACTO DEL MECANISMO
Este fabuloso mecanismo ha revolucionado la percepción que tenemos sobre el conocimiento científico y técnico de la Antigüedad. Lejos de ser una simple rareza, es testimonio del ingenio y la curiosidad intelectual helenística, una ventana a una época en que la comprensión del cosmos y la habilidad tecnológica iban mucho más allá de lo imaginado. Más de dos milenios después de su creación, el mecanismo de Anticitera sigue asombrándonos y recordándonos que la historia de la ciencia está repleta de secretos por descubrir.

El mecanismo de Anticitera, hallado en un naufragio griego, era un “computador” de hace más de 2000 años que predecía eclipses. imagenEl mecanismo de Anticitera, hallado en un naufragio griego, era un “computador” de hace más de 2000 años que predecía eclipses. imagen