11/14/2025
Hay un fenómeno en el cielo llamado STEVE que parece una aurora, pero en realidad es una cinta de plasma a más de 6 000 °C de origen aún desconocido
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El enigmático STEVE: más que una aurora
STEVE, cuyas siglas significan "Strong Thermal Emission Velocity Enhancement", irrumpió en la atención científica en 2016 gracias a observadores aficionados de Canadá. Lo que al principio parecía una aurora más resultó ser una banda alargada y brillante, de tonos púrpura y a veces bordeada de verde, que cruzaba el cielo de forma espectacular. Cuando los especialistas analizaron el fenómeno, descubrieron que no encajaba con las auroras tradicionales: STEVE aparece en latitudes más bajas de lo usual y su forma y coloración lo distinguen claramente de los clásicos cortinajes danzantes del norte.
Una cinta ardiente, mecanismo incierto
Las investigaciones han revelado que STEVE es causado por un flujo rápido de partículas en la atmósfera superior de la Tierra, a altitudes cercanas a los 300 kilómetros. Aunque suele alcanzar temperaturas de entre 3,000 y 6,000 °C, su origen no está ligado a las partículas solares precipitadas que generan las auroras convencionales. En cambio, todo apunta a que se trata de una corriente de plasma asociada a fuertes corrientes de aire ionizado —un fenómeno denominado "corriente de chorros subauroral"—, pero los detalles finos de por qué este plasma brilla son aún un misterio abierto para la ciencia.
Tormentas geomagnéticas y la ciencia ciudadana
STEVE suele aparecer durante intensas tormentas geomagnéticas, aunque no siempre en los mismos lugares ni con la misma frecuencia que las auroras boreales. Lo más fascinante es que muchas de sus observaciones han sido posibles gracias a fotografías de aficionados, que han permitido a expertos rastrear docenas de eventos documentados principalmente en el hemisferio norte. STEVE demuestra cómo la colaboración entre científicos y el público general puede revelar fenómenos aún inexplicados y, al mismo tiempo, recuerda que el cielo nocturno sigue guardando sorpresas esperando a ser comprendidas.

