Coney Island exhibía bebés prematuros en incubadoras y salvó miles
Entre las atracciones y los puestos de comida había una sala con bebés de verdad 👶
De 1903 a 1943, Martin Couney expuso incubadoras con bebés prematuros en Coney Island (Nueva York). El público pagaba 25 centavos por mirarlos. A los padres no les cobraba nada: las entradas pagaban las enfermeras, las nodrizas y las máquinas.
En aquella época, muchos médicos veían las incubadoras como un invento sin base científica. En los años 30, los hospitales de Nueva York solían tener una sola y era carísima para la mayoría de familias.
Según sus cuentas, desde 1896 pasaron por sus incubadoras unos 8.000 bebés y sobrevivieron unos 6.500. Su propia hija, Hildegard, había nacido prematura y acabó trabajando con él.
El giro: Couney se presentaba como médico formado en Leipzig y Berlín. La biógrafa Dawn Raffel concluyó que era casi seguro inventado, porque emigró con 19 años. Aun así, médicos de todo el país iban a la feria a aprender de él.
El espectáculo cerró en 1943, cuando el hospital Cornell abrió la primera unidad de prematuros de la ciudad.
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