sabiadicto
A este señor le cambiaron a la persona con la que hablaba. Como la mitad de los voluntarios, no se dio cuenta.

El estudio de la puerta: la mitad no nota que le cambian al interlocutor

Reel

Fíjate en el chico del mapa antes y después de que pase la puerta 🚪

Es el estudio de la puerta, de Daniel Simons y Daniel Levin, en la Universidad de Cornell (1998). Un investigador con un plano paraba a un peatón para preguntarle una dirección. A mitad de la conversación, dos operarios pasaban entre ellos cargando una puerta. Detrás de ella, el investigador se cambiaba por otro, con distinta altura, ropa y voz.

De 15 peatones, solo 7 notaron el cambio. El resto siguió explicando el camino como si nada.

El detalle que casi nadie cuenta: los 7 que se dieron cuenta eran estudiantes de 20 a 30 años, como los investigadores. Ninguno de los mayores de 35 lo notó. Después lo repitieron disfrazados de obreros y solo 4 de 12 estudiantes vieron el cambio.

La explicación más aceptada es que, de un desconocido, el cerebro se queda con una etiqueta («estudiante», «obrero») más que con su cara. Mientras la etiqueta siga valiendo, no revisa el resto.

Se llama ceguera al cambio, y el estudio fue de los primeros en demostrarla fuera del laboratorio.

¿Crees que tú lo habrías notado?

Fuentes