Escarabajo bombardero: explosiones a 100 °C cientos de veces por segundo
Este escarabajo lleva un laboratorio químico en el abdomen 💥
Cuando algo lo ataca, el escarabajo bombardero mezcla dos líquidos guardados en cámaras separadas: hidroquinonas y peróxido de hidrógeno. Al juntarse con unas enzimas, reaccionan de golpe, el líquido llega a hervir y sale disparado por la punta del abdomen.
En 2015, un equipo del MIT liderado por Eric Arndt lo grabó por dentro con rayos X de sincrotrón. Vieron que el chorro no es continuo: son explosiones encadenadas, hasta unas 500 por segundo. Tras cada una, la presión cierra una válvula, la cámara se enfría y vuelve a cargarse.
Ese pulsado es lo que le permite disparar algo a 100 °C sin cocerse a sí mismo. Además, puede girar la punta del abdomen y apuntar casi en cualquier dirección, incluso por encima de su espalda.
Un estudio japonés de 2018 vio que los sapos que se lo tragan a veces lo vomitan vivo, hasta casi dos horas después.
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